Víctor Heredia (Buenos Aires, 24 janvier 1947) est né à Buenos Aires. Tout jeune, il eut sa première révélation au festival de Cosquin.
Son oeuvre est remarquable par son engagement envers les problèmes sociaux en Amérique Latine et les droits de l'homme. Il a enregistré avec des artistes de l'envergure de Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Leon Gieco, Milton Nascimento, Cuarteto Zupay, Silvio Rodriguez et Pablo Milanès, entre autres.
Il fut interdit pendant la dictature militaire en 1976. Victor Heredia collabore maintenant étroitement avec les organisations qui dénoncent les crimes de la dictature, comme les Mères de la Place de Mai et les Grands Mères de la Place de Mai.
Parmi ses oeuvres on trouve des chansons comme "Todavia Cantamos", "Sobreviviendo", "El viejo Matias", o "Dulce Daniela" ou la très connue "Razon de vivir" et des disques comme "Taki Onkoy" en hommage au Mouvement Millénariste contre l'acculturation espagnole. En 1986 Victor Heredia compose cette oeuvre qui rappelle ce mouvement la lutte des peuples américains.
Todavía cantamos, todavía pedimos,
todavía soñamos, todavía esperamos,
a pesar de los golpes
que asestó en nuestras vidas
el ingenio del odio,
desterrando al olvido
a nuestros seres queridos.
Todavía cantamos, todavía pedimos,
todavía soñamos, todavía esperamos;
que nos digan adónde
han escondido las flores
que aromaron las calles,
persiguiendo un destino
¿Dónde, dónde se han ido?
Todavía cantamos, todavía pedimos,
todavía soñamos, todavía esperamos;
que nos den la esperanza
de saber que es posible
que el jardín se ilumine
con las risas y el canto
de los que amamos tanto.
Todavía cantamos, todavía pedimos,
todavía soñamos, todavía esperamos;
por un día distinto,
sin apremios ni ayuno,
sin temor y sin llanto,
porque vuelvan al nido
nuestros seres queridos.
Todavía cantamos, todavía pedimos,
Todavía soñamos, todavía esperamos...
Paso a detallar a continuación
el suscinto informe que usted demandó;
duele a mi persona tener que expresar
que aquí no ha quedado casi nada en pie.
Mas no desespere, le quiero aclarar
que –aunque el daño es grave - bien pudiera ser
que podamos salvar
todo el trigo joven,
si actuamos con fe
y celeridad.
Parece ser que el temporal
trajo también la calamidad
de cierto tipo de langosta,
que come en grande y a nuestra costa
y de punta a punta del país
se han deglutido todo el maíz.
A los manzanos se los ve
cayendo antes de florecer,
se agusanaron los tomates,
y a las verduras, por más que trate,
ya no hay manera de hacerles bien...
Ya no sé qué hacer
ni tengo con quién.
La gente duda en empezar
la tarea dura de cosechar,
lo poco que queda se va a perder
si, como le dije, no ponemos fe
y celeridad.
Y entre los males y los desmanes
hay cierta gente que – ya se sabe -,
saca provecho de la ocasión;
comprando a uno lo que vale dos
y, haciendo abuso de autoridad,
se llevan hasta la integridad.
Suscribo nombre y apellido
y ruego a usted tome partido
para intentar una solución,
que bien podría ser la unión
de los que aún estamos vivos
para torcer nuestro destino...
Saluda a Ud. un servidor